Hotel Klein - Seebodenerhof 2*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Piscina
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Prohibido fumar
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Mascotas
Ubicación
A unos 5 minutos a pie del cómodo Hotel Klein - Seebodenerhof, de 2 estrellas, los huéspedes pueden llegar al Pfarrkirche Seeboden rápidamente. Situado a unos 2 km del Castillo de Sommeregg, el hotel cuenta con vistas a las montañas y una piscina climatizada.
La Strandbad Ertl se encuentra a 650 m de este hotel, mientras que el Museo Bonsái de Japón se encuentra a unos 25 minutos a pie. En el hotel Klein - Seebodenerhof Seeboden estarás a unos 1 km de Freier Seezugang Klauberpark. El alojamiento te permite disfrutar de lugares de interés natural como Lake Millstatt a unos 600 metros. Independientemente de la religión, los viajeros prefieren visitar la Iglesia Colegiata de Millstatt, un popular lugar de culto situado a una distancia de 4 km del hotel. La parada de autobús Seeboden Billa está situada justo a la vuelta de la esquina del hotel Klein - Seebodenerhof.
Las habitaciones, que dan la bienvenida a sus huéspedes con un patio y una terraza, están equipadas con un armario ropero. Hay inodoro separado y ducha para los huéspedes en los cuartos de baño. Los baños privados incluyen un inodoro separado y una ducha y comodidades como un secador de pelo y toallas de baño.
Cada mañana, el Hotel Klein - Seebodenerhof sirve un desayuno buffet continental. Para probar la cocina de Delhi, visita el restaurante Meixner-Muller que está a unos 5 minutos a pie.
Reseña de un crítico de hotel
Desde el primer momento, me sentí bienvenido por el amable personal, quienes siempre estaban dispuestos a atender mis necesidades. La habitación era elegante, con una vista impresionante de las montañas y el lago, lo que hizo que cada mañana comenzara con una nota sublime. El desayuno era una delicia, con una selección amplia que me recordó a los sabores de Andalucía, fusionando frescura y calidad. Después de un día explorando los hermosos alrededores, encontré el bar perfecto para relajarme con una bebida, donde además disfruté de música en vivo, creando un ambiente acogedor e inolvidable. Lo que realmente me impresionó fueron los pequeños detalles del hotel, como el servicio de lavandería y la asistencia para actividades en la zona, que añadió un valor añadido a mi experiencia. Sin duda, el Hotel Klein-Seebodenerhof es un lugar que recomendaría a cualquiera que busque un refugio culinario y visual en medio de un entorno natural espectacular.
Información importante
- Niños y camas suplementarias
- Las habitaciones no están equipadas con cunas para bebés.